“Lente en Movimiento”: cuando la danza abandona el escenario y conquista la pantalla
Diez propuestas transformaron la pantalla de la Cineteca Nacional de las Artes en un espacio para explorar nuevas formas de movimiento durante la tercera edición del Encuentro de Videodanza.

¿Qué sucede cuando una coreografía deja de pensarse únicamente para un escenario y comienza a construirse también a través de una cámara?
El encuadre, la edición, la iluminación y el sonido comienzan a formar parte del movimiento. El cuerpo ya no solamente baila frente al público: también puede hacerlo para el lente.
Esa mezcla entre lenguaje cinematográfico y expresión corporal fue el centro del III Encuentro de Videodanza “Lente en Movimiento”, cuya ceremonia de premiación reunió el pasado 31 de agosto a diez obras seleccionadas en la Cineteca Nacional de las Artes, en la Ciudad de México.
Impulsado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, el encuentro busca incentivar la creación y difusión de piezas de videodanza realizadas por estudiantes y personas egresadas de instituciones de educación superior especializadas en danza.
🎥 Diez formas de llevar la danza a la pantalla
Durante la jornada, el público pudo conocer las diez obras seleccionadas para esta tercera edición:
“Granada”, de Yossiel Orozco; “El paisaje atestigua”, de María P. Vargas; “Todo está bien”, de Gauri Calderón; “Altamente Vacía”, de Melissa Mar; “La descomposición del alma”, de Dulce Chávez; “Ámbar”, de Alma Rosa Bolaños; “Zona de goteras”, de Monserrat Plascencia; “Antes del nombre”, de María D. Salinas; “Wings”, de David Hurtado; y “Contratiempo”, de Yul Rodríguez.
Las propuestas fueron desde trabajos conceptuales y abstractos hasta piezas con una construcción más narrativa, mostrando cómo una coreografía puede adquirir nuevas posibilidades cuando el movimiento también se piensa desde la perspectiva de una cámara.
Y el público también tuvo voz.
Antes de conocerse la decisión del jurado, las personas asistentes eligieron su propuesta favorita. “Zona de goteras”, de Monserrat Plascencia, obtuvo el Premio del Público.
🏆 “El paisaje atestigua” conquista el primer lugar
Tras la proyección llegó el momento de conocer a las obras ganadoras.
🥇 Primer lugar: “El paisaje atestigua”, de María P. Vargas.
🥈 Segundo lugar: “Contratiempo”, de Yul Rodríguez.
🥉 Tercer lugar: “La descomposición del alma”, de Dulce Chávez. @dulcesita_dancer
Además de obtener el segundo puesto, “Contratiempo” recibió una mención por Mejor Edición, mientras que “Wings”, de David Hurtado, fue reconocida por Mejor Fotografía.
El jurado estuvo integrado por especialistas provenientes de diferentes áreas de la creación y producción artística: Ximena Monroy Rocha, José Acosta, Victoria Clay Mendoza, Martín Orozco y Eduardo Mier y Terán.
💭 Del duelo a la videodanza
Entre las historias detrás de las piezas destacó la de Dulce Chávez, quien obtuvo el tercer lugar con “La descomposición del alma”.
La creadora encontró en la videodanza una posibilidad para llevar una obra relacionada con el duelo más allá de los límites tradicionales del escenario.
Tras recibir el reconocimiento, Chávez celebró también la posibilidad de hacer dialogar diferentes disciplinas artísticas:
“Si ya tu propio arte es maravilloso, si lo unes con otra el resultado puede ser muy padre”.
El reconocimiento tuvo además un significado personal. La artista dedicó el premio a aquella versión más pequeña de sí misma que alguna vez pensó que dedicarse a la danza no sería posible.
🩰 Una nueva ventana para quienes viven de la danza
“Lente en Movimiento” nació como una transformación de los antiguos concursos de ejecutantes e intérpretes de la Escuela de Danza Contemporánea.
Con los cambios en su plan de estudios aparecieron nuevas herramientas y también la posibilidad de explorar otros territorios creativos.
Consuelo Vázquez García, directora ejecutiva de Educación Artística y Cultura Comunitaria, explicó durante el encuentro que la videodanza representa también una alternativa para quienes han dedicado su vida a esta disciplina, especialmente ante una realidad inevitable: la carrera de un intérprete sobre el escenario puede ser más corta de lo deseado.
La cámara abre entonces otra posibilidad.
Una coreografía puede acercarse, fragmentarse, cambiar de perspectiva, viajar hacia espacios donde quizá nunca podría montarse un escenario y permanecer registrada mucho después de terminar una función.
Esa parece ser una de las ideas que deja la tercera edición de “Lente en Movimiento”: la danza no termina necesariamente cuando el cuerpo abandona el escenario.
A veces, solo necesita que alguien encienda una cámara.
Con información de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.





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